Menú
|
HISTORIA DE LA
MAQUINARIA para INYECCIÓN de PLÁSTICO
|
|
Una historia que ha cambiado el aspecto del mundo
Durante los últimos
cincuenta años la industria de las materias plásticas (plasticos)
tubo un desarrollo de proporciones gigantes, superando la industria
del acero. Después del 1945 poliestireno, poliestileno, cloruro de
polivinilo, poliamidas, polimetilmetacrilato y sucesivamente
polipropileno han entrado en las casas de todos nosotros,
independientemente de la condición social, en las ciudades más
remotas como en las grandes ciudades, en los países industrializados
como en las economías agrícolas.
Ha sido un fenómeno
- que no se había verificado nunca en la historia del ser humano en
proporciones tan grandes y con una dinámica tan rápida - de
sustitución progresiva de los materiales tradicionales con las
nuevas substancias sintéticas y de reproyección formal de las
estructuras y de las formas ergonómicas de las herramientas y de los
objetos de los cuales el ser humano se circunda e utiliza. La misma
bandeja, fabricada con los mismos materiales plasticos, en los mismos
colores y con las mismas formas la podemos encontrar a Manila como
en Boston, en Moscú como en París o en Lagos.
Recorrer de nuevo
las etapas de esta historia fascinante que ha cambiado el aspecto
del mundo en el cual vivimos.
Alexander Parkes
nacido en Birmingham en 1813, creció en el culto de la ideología del
invento aunque no tubo una formación escolástica específica en el
campo de la química y de la física. Esta era una condición bastante
normal en esos tiempos. A Parkes se ocupó durante un cierto período
en la elaboración de la goma natura, en un momento en el cual en
este campo se hacían grandes pasos hacia adelante con el
descubrimiento de la vulcanización y de las primeras máquinas de
elaboración. Desde ahí nace su interés por otras substancias que
pudieran dar resultados similares a los de la goma en algunas
utilizaciones siempre más solicitadas por las industrias. Estudiando
el nitrato de celulosa obtenido en 1845 a Basel por C.F. Shoenbein,
Parkes obtiene un nuevo material que podía ser "utilizado en su
estado sólido, plástico o fluido, (que) se presentaba de vez en vez
rígido como el marfil, opaco, flexible, resistente al agua,
coloreable y era posible trabajarlo con un utensilio como los
metales, estampar por compresión, laminar". Con estas palabras el
inventor describió la Parkesine, o sea un tipo de celuloide -
patentada en 1861 - en una hoja publicitaria difundida en 1862, en
ocasión de la Exposición Internacional de Londres donde se
exhibieron las primeras muestras de la que podemos considerar la
materia plástica primigenia, fuente de una grande familia de
polímeros que hoy en día cuenta con algunos centenares de
componentes.
Solicitaciones
similares para la investigación de nuevos materiales incitaron en
los Estados Unidos un joven tipógrafo de Starkey a seguir las
huellas de Parkes. John Wesley Hyatt, era su nombre, había leído en
Albany, en el estado de Nueva York, una convocatoria de la empresa
Phelan and Collander, productora de bolas de billar, en la cual se
prometía un premio de diezmil dólares a quien hubiese desarrollado
un material capaz de substituir el marfil en la fabricación de bolas
de billar, en cuanto la materia prima natural estaba escaseando. A
partir de 1863Hyatt se dedicó completamente a la investigación del
"marfil artificial" o de todos modos de un material capaz de
satisfacer las necesidades de las industrias. Tubo éxito alrededor
de 1869 con un compuesto a base de nitrato de celulosa, exactamente
como había sucedido a Parkes unos pocos años antes. Nacía así la
celuloide como patente depositada el 12 de Julio 1870.
La primera fábrica
de la nueva materia plástica artificial (plasticos)se llamó Albany Dental Plate
Company fundada en 1870. Su nombre se explica con el hecho que uno
de las primeras utilizaciones de la empleos de la celuloide fue
experimentada por dentistas, felices de sustituir con ella la goma
vulcanizada, entonces extremadamente cara, utilizada para obtener
las huellas dentales. Dos años más tarde la Dental Plate Company se
transformó en Celluloid Manufacturing Company con un establecimiento
en Newark en el Nueva Jersey. Esta es la primera vez - 1872 - que
aparece el término celuloide (derivado obviamente de celulosa),
marca depositada que tubo un enorme éxito en los años siguientes
tanto de convertirse en un nombre común para indicar, en general,
las materia plásticas a base de celulosa y no solamente esas.
Fue Hermann
Staudinger (1881-1965), director del instituto de química de
Friburgo, a comenzar en 1920 los estudios teóricos sobre la
estructura y la propiedad de los polímeros naturales (celulosa,
isopreno) y sintéticos. Se opuso las teorías corrientes sobre la
naturaleza de las substancias polímeras como compuestos de
asociaciones mantenidos juntas debido a valencias secundarias y
propuso para los polímeros sintéticos del estireno y de la
formaldehído y para la goma natural las fórmulas a cadena que hoy en
día son reconocidas por todo el mundo. Atribuyó las propiedades
coloidales de los altos polímeros exclusivamente al elevado peso de
sus moléculas, proponiendo de denominarlas macromoléculas. Las
teorías de Staudinger no fueron acogidas positivamente por todo el
mundo y la discusión, a nivel científico, continuó durante los años
Veinte. Las demostraciones experimentales demostraron que él tenía
razón destruyendo las razones de quienes se oponían, sobretodo
después de investigaciones sistemáticas a los rayos X de los
diferentes polímeros y los trabajos de síntesis de W.H. Carothers
que demostraron en modo experimental, la estructura lineal de las
macromoléculas. Esta aclaración puso las bases para el desarrollo de
la química macromolécular en términos científicos y no debido a
inventos casuales como se había verificado con Parkes y Hyatt.
Contemporáneamente se aclaraba en los aspectos esenciales el
mecanismo químico de la polimerización y de la copolimerización,
estudios que culminaron en 1954 con los descubrimientos de K.
Ziegler y de G. Natta sobre los catalizadores de polimerización del
etileno. En ese mismo año Natta y sus colaboradores del
Politécnico de Milán y de la Montecatini obtienen con esos
catalizadores una clase de polímeros altamente cristalinos que
fueron denominados isotáctiles, porque caracterizados por la
presencia de largas secuencias de unidades monoméricas con la misma
configuración. Uno de estos polímeros es el polipropileno Moplen,
desarrollado y producido industrialmente por primera vez en 1957 en
el establecimiento Montedison de Ferrara.
El polipropileno se revela inmediatamente un polímero de enorme
importancia industrial y su producción aumenta rápidamente en todo
el mundo, en particular en los Estados Unidos - no obstante algunas
controversias legales concernientes la propiedad del invento - en
Japón, Gran Bretaña y obviamente en Italia. En 1962 la producción
mundial era de aproximadamente trescientasmil toneladas mientras que
hoy en día se producen globalmente aproximadamente 15 millones de
toneladas y el porcentaje de crecimiento previsto para este polímero
es el más elevado entre todos los termoplásticos de consumo. En el
mientras se había desarrollado un nuevo material plástico: e cloruro
de polivinil. La de las resinas vinílicas es una historia clásica
que atestigua la tenacea y la obstinación requeridas en los
investigadores para llegar al éxito. Fue E. Baumann, en 1872, a
estudiare el procedimiento de polimerización del cloruro de vinilo y
poner la atención en la importancia del producto termoplástico
que
era posible obtener. Pero era necesario esperar la profundización de
los conocimientos sobre la síntesis del cloruro de vinilo debida a
F.Katte y del mecanismo de polimerización por cuentas del químico
ruso Ivanovic Ostromislenski (1880-1939), antes de poder empezar con
la producción industrial de los polímeros vinílicos. En 1927 la
americana Union Carbide Chemicals produjo los primeros copolímeros
cloruro-acetato de vinilo que pero fueron fabricados en escala
industrial solamente desde 1939.
Después del
descubrimiento del PVC, del polietileno, de los poliamidas (Nylon),
del poliestireno, el mejorado conocimiento de los mecanismos de la
polimerización contribuyó en los últimos veinticinco años a la
creación de otros materiales plásticos con características físicas y
mecánicas y de resistencia al calor tan elevadas de permitir de
sustituir los metales en aquellas utilizaciones que una vez se
consideraban insustituibles. Estos materiales son denominados
tecnopolímeros o polímeros para ingeniería. Para algunos de ellos se
ha creado el término de superpolímeros. De los tecnopolímeros es
posible recordar el policarbonato, el polimetilpentene, las resinas
acetalicás, el polifenilene óxido, los ionómeros, los polisofon, los
poliinmidas, el polifenilene solfuro, el polibutilentereltalato.
El policarbonato, aún teniendo una historia de laboratorio que nace
en el siglo pasado (1898), se produce en cantidades comerciales
solamente desde 1959 en Alemania y, aproximadamente en los mismos
meses, en los Estados Unidos. Hoy en día el policarbonato es
considerado un tecnopolímero con prestaciones superiores a la media
y es utilizado, entre otras cosas para la producción de los cascos
espaciales de los astronautas, las lentes cornéales que substituyen
los anteojos, los escudos antiproyectiles.
El polimetilpentene
o TPX es un compuesto individualizado y polimerizado por Julio Natta
pero desarrollado sucesivamente por ICL. Hoy en día la sociedad
japonés Mitsui lo ha valorizado, sobretodo para la producción de
artículos para laboratorios clínicos, por cuanto resiste en modo
fantástico a la esterilización y tiene una perfecta transparencia.
También los poliinmidas se mantienen estables si se someten por
períodos muy largos, que pueden llegar hasta las cincomil horas, a
temperaturas del orden de 300°C que fácilmente se obtienen en la
maquinaria de inyeccion de plasticos. Estas resinas termofraguantes
pueden dar una idea del nivel de prestaciones alcanzadas hoy por las
materias plásticas en lo concerniente la resistencia mecánica,
térmica y a la fatiga. Efectivamente los poliinmidas han
substituido los metales especiales en la producción de palas para
turbinas de aviones y otras partes de los motores de los aviones a
reacción y en la producción de pistones y juntas para automóviles.
Estamos ya cerca al motor compuesto por materiales polimericos
Desde la
vieja y apreciada celuloide de Hyatt, material sustituivo de
substancias más nobles y apreciadas que se incendiaba como una
cerilla y a veces explotaba, hemos llegado en más o menos cien años
a estos superpolímeros bajo muchos aspectos superiores a los
metales, a la cerámica y a los materiales tradicionales y por lo
tanto ya insustituibles en los empleos más avanzados de la
tecnología moderna. "La nuestra será recordada como la era de los
polímeros", dijo el Premio Novel Paul John Flory. "El futuro
pertenece a los tecnopolímeros y polímeros especiales que serán
producidos a lo mejor en cantidades un poco reducidas pero que serán
esenciales para el progreso de la humanidad".
La historia de los
tecnopolímeros se desarrolla junto con el perfeccionamiento de las
tecnologías de transformación que permiten de convertir un puño de
gránulos, un poco de polvo o un bote de líquido en un objeto
terminado con una forma propia y capaz de absolver una función
precisa. Italia es uno de los mayores productores del mundo de
máquinas para materias plásticas. Como volumen de producción, se
coloca solamente detrás de Estados Unidos y Alemania. El
crecimiento en este sector en Italai ha sido sorprendente, sobretodo
durante los años setenta. Antes del último conflicto trabajaban en
nuestro país solamente doce talleres mecánicos que producían
máquinas para inyeccion de platicos. La mayor industria italiana en
este campo es Sandretto Industrie, nacida en 1964 con prensas
termofraguantes y pasada sucesivamente a la producción de máquinas
para inyección de plasticos.
|